Les reitero el temario para el examen:
1) Discurso argumentativo
2) Tópicos literarios
3) El tema del amor en literatura
TÓPICOS LITERARIOS:
Los tópicos literarios son ciertos temas o formas de ver un tema que se han fijado y mantenido a lo largo de la tradición literaria y que van apareciendo y reapareciendo a través de la historia con diferentes matices. El tópico del Tempus Fugit (“el tiempo se escapa”) tiene un valor en la época medieval: el tiempo se va, viene la muerte y el encuentro con Dios. En el Renacimiento, el mismo tópico aparece como justificación a aprovechar el momento (tópico del “carpe diem”). Durante el Barroco, el Tempus Fugit es la condena fatalista del pesimismo de la época.
Si pensamos en todos los enunciados que puedan haber llegado a convertirse en “lugares comunes”, la lista de tópicos podría ser interminable. Sin embargo, para rendir la PSU solamente necesitas conocer algunos de ellos, que son los que se han mantenido establemente desde la retórica de la Antigüedad clásica hasta nuestros días. Si bien te daremos los nombres de algunos tópicos en latín, en la prueba se señalará su equivalente en español. Por ejemplo, si la pregunta se refiere al tópico del carpe diem, se hablará de él como “aprovecha el día” o “vive el presente”. Lo interesante será que entiendas a qué se refiere cada tópico, comprendiéndolo y reconociéndolo dentro de un texto.
Algunos de los tópicos que se abordan en la PSU son los siguientes:
• Carpe diem: o “aprovecha el día”. La idea central de este tópico se refiere a la necesidad de vivir el presente y disfrutarlo al máximo, antes de que sea demasiado tarde. El carpe diem se retoma, por ejemplo, en muchos comerciales con eslóganes como “vive al límite”, “disfruta cada instante”, “no pierdas un buen momento por un dolor de cabeza”, etc., pues incitan al receptor a la vivencia intensa del instante presente. Así, por ejemplo, se lee el poema de Góngora:
Mientras por competir con tu cabello
Oro bruñido al sol relumbra en vano,
Mientras con menosprecio en medio el llano
Mira tu blanca frente al lilio bello;
Mientras a cada labio, por cogello,
Siguen más ojos que al clavel temprano,
Y mientras triunfa con desdén lozano
Del luciente cristal tu gentil cuello,
Goza cuello, cabello, labio y frente,
Antes que lo que fue en tu edad dorada
Oro, lilio, clavel, cristal luciente,
No sólo en plata o vïola troncada
Se vuelva, más tú y ello juntamente
En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
(http://www.poesia-inter.net/index58.htm)
Si quieres comprender mejor esta idea, te recomendamos la película La Sociedad de los Poetas Muertos, en la que se aborda ampliamente este tópico.
• Ubi sunt: o “¿Dónde están?”. Es la pregunta existencial sobre aquellos seres que formaban parte de la vida de un sujeto y que, por algún motivo, ya no están. Fundamentalmente, se refiere a aquellas cosas del pasado esplendoroso que, por el paso del tiempo, ya no están. Podría ser, también, la pregunta por aquellas personas queridas que han muerto y ya no están a nuestro lado. Puede ser, por otra parte, una interrogación por un tiempo pasado o un estado de cosas que se ha perdido. Así se lee en Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique:
"¿Qué se hicieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?
¿Qué se hicieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?”
(http://www.analitica.com/bitblioteca/jmanrique/coplas.asp)
• Locus amoenus: o “Lugar ameno”. Este tópico presenta una visión idealizada del entorno natural, como un lugar en el que se anhela estar y que es muy frecuente en las églogas del Renacimiento. Este ligar es presentado como un lugar propicio para la reflexión y el encuentro, fundamentalmente, con Dios, aunque en épocas más antropocéntricas se refiere al lugar más anhelado por el hombre. Las características de este tópico señalan un lugar en que hay árboles con sombra, arroyuelos, hierba fresca y pajarillos cantando. Así se lee, por ejemplo, en la “Égloga I” de Garcilaso de la Vega:
Corrientes aguas, puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado, de fresca sombra lleno.
(Garcilaso: Obras. Madrid, Espasa-Calpe, 1948. p. 16)
• Edad de Oro: se trata del recuerdo de un tiempo pasado y de la añoranza de una forma de vida que se considera mejor, en comparación con el presente. Habitualmente este tema se asocia a una visión utópica del mundo, en tanto se aspira a un mundo mejor que el que se vive. Así se lee en Utopía de Tomás Moro:
Me alegra que la forma de Estado que para toda la humanidad yo deseo la hayan encontrado los utópicos. Merced al sistema de vida que adoptaron han constituido no solamente la más feliz de las Repúblicas, sino también la más duradera (…). Extirparon de raíz, junto con los demás vicios, todos los gérmenes de ambición y todas las rivalidades, evitando de esta manera el peligro de discordias civiles que causaron la ruina de tantas ciudades. Asegurada la concordia interior, la solidez de sus instituciones, evita que la envidia de los príncipes vecinos turbe y conmueva su Imperio.
(Tomás Moro: Utopía. Madrid, Alianza, 1994)
• Memento mori o “recuerdo de la muerte”. Es un tópico asociado a la inquietud humana respecto de la muerte y su cercanía constante. Al recordar que todos somos mortales, se asume la poca importancia de los asuntos terrenales y la igualdad de todos los seres humanos en la muerte. Un ejemplo de ello se observa en el siguiente fragmento de El extranjero (Albert Camus):
Me parecía tener las manos vacías. Pero estaba seguro de mí, seguro de todo, más seguro que él, seguro de mi vida y de esta muerte que iba a llegar. Sí, no tenía más que esto. Pero, por lo menos poseía esta verdad, tanto como ella me poseía a mí.
(Albert Camus: El extranjero. Madrid, Alianza, 1983)
• De las armas y las letras: tópico del Renacimiento que exhibe la lucha interna del ser humano entre su pensamiento (las letras) y su capacidad de acción (las armas). Es posible hallar este tópico, por ejemplo, en el soliloquio de Hamlet, en el cual el personaje reflexiona sobre el conflicto entre mantenerse pasivo frente a una situación que lo afecta o iniciar acciones que solucionen su problema. Así se observa en el siguiente fragmento de la obra de Shakespeare:
Así la conciencia hace de todos nosotros unos cobardes; y así los primitivos matices de la resolución desmayan bajo los pálidos toques del pensamiento, y las empresas, de mayores alientos e importancia, por esta consideración, tuercen su curso y dejan de tener nombre de acción.
(William Shakespeare: Hamlet, príncipe de Dinamarca. Madrid, Aguilar, 1951. p. 1363)
Sin duda que uno de los grandes ejemplos de la literatura universal que aborda este tópico es El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Ahora, a cuatrocientos años de su publicación, leamos algunos fragmentos de esta obra.
“… él se enfrascó tanto en su lectura [del Amadís de Gaula], que se pasaba las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer se le secó el cerebro de manera que vino a perder el juicio […] y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo […]
En efecto, rematado ya su juicio, vino a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo, y fue que le pareció convenible y necesario, así para el aumento de su honra como para el servicio de su república, hacerse caballero andante, e irse por todo el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras y ejercitarse en todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban, deshaciendo todo género de agravio, y poniéndose en ocasiones y peligros donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama”.
(Miguel de Cervantes: Don Quijote de la Mancha I. Madrid, Cátedra, 1989. pp. 100 – 101)
• Corta las rosas, doncella o “Colligo virgo rosas”: este tópico se refiere a la necesidad de aprovechar la lozanía de la juventud mientras esta etapa de la vida dura, pues en la vejez ya no se disfrutará de la misma manera. Es un llamado a disfrutar de la belleza de la juventud, mientras se posea.
En la actualidad es con frecuencia utilizado este tópico para persuadir al público en comerciales de cremas antiarrugas, cremas para reafirmar la piel, con eslóganes que hablan de “impedir el paso del tiempo”.
A modo de ejemplo, te recomendamos leer el siguiente poema de Sor Juana Inés de la Cruz.
Soneto 95
ESCOGE ANTES EL MORIR QUE EXPONERTE A LOS ULTRAJES DE LA VEJEZ
Miró Celia una rosa que en el prado
ostentaba feliz la pompa vana
y con afeites de carmín y grana
bañaba alegre el rostro delicado;
y dijo: -Goza, sin temor del Hado,
el curso breve de tu edad lozana,
pues no podrá la muerte mañana
quitarte lo que hubieres hoy gozado;
y aunque llega la muerte presurosa
y tu fragante vida se te aleja,
no sientas el morir tan bella y moza:
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte hermosa
y no ver el ultraje de ser vieja.
(Sor Juana Inés de la Cruz: Selección. Madrid, Editora Nacional, 1978. pp. 181 – 182)
Como te darás cuenta, hay una serie de palabras que tienen un significado ajeno a nuestra realidad, pues se trata de arcaísmos, es decir, elementos lingüísticos cuya forma o significado, o ambos a la vez, resultan anticuados en relación con un momento determinado (D.R.A.E.). Por ello, es necesario revisar un diccionario que te permita identificar aquellas palabras pertenecientes al contexto de producción de una obra para poder entender el sentido que adquieren ellas actualmente.
Vocabulario
0stentaba. Ostentar: Hacer gala de grandeza, lucimiento y boato.
Pompa. Fausto, vanidad y grandeza
Vana. Vano: Arrogante, presuntuoso, envanecido.
Afeites. Cosméticos.
Carmín. 1. Materia de color rojo encendido. 2. Este mismo color. 3. pintalabios.
Grana. […] 3. Excrecencia o agalla pequeña que el quermes forma en la coscoja, y que, exprimida, produce color rojo. 4. Color rojo obtenido de este modo.
Hado. 1. Fuerza desconocida que, según algunos, obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos. 2. Encadenamiento fatal de los sucesos.
Lozana. Lozanía. […] 2. En los hombres y animales, viveza y gallardía nacidas de su vigor y robustez. 3. Orgullo, altivez.
Presurosa. Presuroso. 1. Rápido, ligero, veloz.
Fragante. 1. Que arde o resplandece.
Ultraje. 1. Acción y efecto de ultrajar. 2. Ajamiento, injuria o desprecio.
jueves, 24 de noviembre de 2011
jueves, 27 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
DISCURSO ARGUMENTATIVO:
Leer del portal "YO ESTUDIO" las secciones: DISCURSO ARGUMENTATIVO y LA SITUACIÓN ENUNCIATIVA DE LA ARGUMENTACIÓN.
miércoles, 12 de octubre de 2011
EL TEMA DEL ENSAYO (4º Medio).
¿Qué son los ensayos?
El ensayo puede resultar un instrumento generador de múltiples aprendizajes. Por ello, es importante revisar cuáles son sus características y de qué manera se puede aprovechar mejor en el aula.
Los ensayos son escritos relacionados y relativos a distintas disciplinas: historia, ciencia, literatura, filosofía, política, etc.
Además de la temática, existen otros rasgos que caracterizan a los ensayos:
* la extensión: que varía entre algunas páginas a varios cientos de ellas;
* la rigurosidad de los planteamientos: se mueve entre un análisis impresionista hasta un detallado marco conceptual;
* las formas de comunicarlo: puede ser desde el periódico, hasta el libro, pasando por la conferencia, el trabajo de titulación o la sala de clases.
El lenguaje que se utiliza es más bien directo, pero sin perder coherencia; su forma demanda sencillez, aunque con cuidado de la rigurosidad; su contenido exige información precisa, pero rechaza el detallismo superficial.
Elaborar un ensayo implica realizar un escrito que no caiga en excesivas e innecesarias argumentaciones, hay que estar vigilantes frente a la repetición, la inconsistencia. Esto implica, por tanto, diseñar, investigar, ejecutar y revisar el escrito.
En cuanto a la extensión o el tema, el ensayo puede parecerse a la monografía.
El ensayo puede resultar un instrumento generador de múltiples aprendizajes. Por ello, es importante revisar cuáles son sus características y de qué manera se puede aprovechar mejor en el aula.
Los ensayos son escritos relacionados y relativos a distintas disciplinas: historia, ciencia, literatura, filosofía, política, etc.
Además de la temática, existen otros rasgos que caracterizan a los ensayos:
* la extensión: que varía entre algunas páginas a varios cientos de ellas;
* la rigurosidad de los planteamientos: se mueve entre un análisis impresionista hasta un detallado marco conceptual;
* las formas de comunicarlo: puede ser desde el periódico, hasta el libro, pasando por la conferencia, el trabajo de titulación o la sala de clases.
El lenguaje que se utiliza es más bien directo, pero sin perder coherencia; su forma demanda sencillez, aunque con cuidado de la rigurosidad; su contenido exige información precisa, pero rechaza el detallismo superficial.
Elaborar un ensayo implica realizar un escrito que no caiga en excesivas e innecesarias argumentaciones, hay que estar vigilantes frente a la repetición, la inconsistencia. Esto implica, por tanto, diseñar, investigar, ejecutar y revisar el escrito.
En cuanto a la extensión o el tema, el ensayo puede parecerse a la monografía.
CARACTERÍSTICAS Y VENTAJAS DEL ENSAYO:
Características y ventajas del ensayo
Algunos puntos centrales sobre el ensayo y qué beneficios entrega para los procesos de aprendizaje.
I. Características
Breve: es recomendable que un ensayo no tenga más allá de 4 ó 5 hojas, escritas en tamaño carta, a máquina o en computadora, a doble espacio, por un solo lado. Una alternativa para no desechar es que pueda ser escrito a mano, permitiendo corregir ortografía, caligrafía.
Coherente: se debe abordar un solo tema, no otros. Es algo así como un sólo capítulo, articulado y afín.
Objetivo: debe utilizarse un lenguaje impersonal, objetivo, científico, técnico. No es adecuado utilizar el lenguaje coloquial, ni el literario ni el periodístico.
Personal: debe ser el resultado de todo un proceso personal.
II. Ventajas
Uno de los rasgos del ensayo que ya se ha venido comentando es su agilidad. Esto quiere decir su sencillez productiva, su capacidad de comunicar en forma directa.
La brevedad puede declararse una virtud del ensayo. La extensión más bien breve permite publicarlos con mayor facilidad, obtener mayor número de lectores, producir un efecto más directo, escribirlos más rápidamente y con la adecuada oportunidad.
El intercambio entre ensayistas y lectores, entre los propios ensayistas, facilita hacer un camino de indagación y búsqueda personal, que responde a los intereses y motivaciones personales.
Algunos puntos centrales sobre el ensayo y qué beneficios entrega para los procesos de aprendizaje.
I. Características
Breve: es recomendable que un ensayo no tenga más allá de 4 ó 5 hojas, escritas en tamaño carta, a máquina o en computadora, a doble espacio, por un solo lado. Una alternativa para no desechar es que pueda ser escrito a mano, permitiendo corregir ortografía, caligrafía.
Coherente: se debe abordar un solo tema, no otros. Es algo así como un sólo capítulo, articulado y afín.
Objetivo: debe utilizarse un lenguaje impersonal, objetivo, científico, técnico. No es adecuado utilizar el lenguaje coloquial, ni el literario ni el periodístico.
Personal: debe ser el resultado de todo un proceso personal.
II. Ventajas
Uno de los rasgos del ensayo que ya se ha venido comentando es su agilidad. Esto quiere decir su sencillez productiva, su capacidad de comunicar en forma directa.
La brevedad puede declararse una virtud del ensayo. La extensión más bien breve permite publicarlos con mayor facilidad, obtener mayor número de lectores, producir un efecto más directo, escribirlos más rápidamente y con la adecuada oportunidad.
El intercambio entre ensayistas y lectores, entre los propios ensayistas, facilita hacer un camino de indagación y búsqueda personal, que responde a los intereses y motivaciones personales.
FORMATO Y PRESENTACIÓN DEL ENSAYO:
De acuerdo a su estructura, el ensayo debe presentarse en un determinado orden, que se señala a continuación.
Portada: es la primera hoja, y corresponde a la presentación del ensayo. Deben considerarse en los siguientes puntos: Institución, asignatura, título o tema del ensayo, autor, lugar y fecha. Todo distribuido en toda la hoja con letras mayúsculas.
Introducción: es el 10% del ensayo y abarca más o menos media hoja. Está compuesta de tres partes, un párrafo para cada una de ellas. La justificación de por qué se escogió el tema del ensayo y por qué se elaboró el mismo. El contenido del ensayo, o sea, de qué trata. Y finalmente las limitaciones que se tuvieron para realizarlo.
El desarrollo: constituye el 80% del ensayo; abarca más o menos de 4 a 5 páginas. En él va todo el tema desarrollado, utilizando la estructura interna: 60% de síntesis, 20% de resumen y 20% de comentario.
Las conclusiones: contemplan el otro 10% del ensayo, alrededor de media página. En ellas se expresa la relevancia del tema, la importancia, la manera de llevar a cabo las recomendaciones o aportaciones.
Se añade la bibliografía, que incluye las fuentes en las que se fundamentó el ensayo. Se colocan en orden alfabético, iniciando por el apellido y nombre del autor, luego el título del libro consultado, la editorial, país o ciudad y la fecha de impresión.
En un primer momento se puede indicar a los estudiantes que escriban un ensayo considerando los aspectos mencionados y escribiendo las partes separadas. De esa manera, paulatinamente se llega a estructurar un ensayo con todas las partes seguidas como si se tratase de un solo capítulo o de un solo artículo. No es necesario, entonces, que lleve el nombre de cada parte: introducción, desarrollo y conclusiones.
Fuentes de información
Danhke, citado en Hernández, Fernández y Baptista (2003:67) identifica tres tipos de fuentes de información:
* Fuentes Primarias: constituyen el propósito de la investigación bibliográfica y entregan al lector datos de primera mano. Ejemplo: libros, monografías, tesis, documentos oficiales, testimonios, documentales
* Fuentes secundarias: en este tipo ya se ha realizado un trabajo de interpretación, es decir, es información reprocesada de primera mano. Ejemplo: compilaciones, resúmenes, listado de referencias publicadas en un área de conocimiento en particular.
* Fuentes terciarias: son aquellos documentos que reúnen nombres y títulos de revistas y otras publicaciones periódicas, así como el nombre de boletines, conferencias y simposios, sitios web, entre otros.
Portada: es la primera hoja, y corresponde a la presentación del ensayo. Deben considerarse en los siguientes puntos: Institución, asignatura, título o tema del ensayo, autor, lugar y fecha. Todo distribuido en toda la hoja con letras mayúsculas.
Introducción: es el 10% del ensayo y abarca más o menos media hoja. Está compuesta de tres partes, un párrafo para cada una de ellas. La justificación de por qué se escogió el tema del ensayo y por qué se elaboró el mismo. El contenido del ensayo, o sea, de qué trata. Y finalmente las limitaciones que se tuvieron para realizarlo.
El desarrollo: constituye el 80% del ensayo; abarca más o menos de 4 a 5 páginas. En él va todo el tema desarrollado, utilizando la estructura interna: 60% de síntesis, 20% de resumen y 20% de comentario.
Las conclusiones: contemplan el otro 10% del ensayo, alrededor de media página. En ellas se expresa la relevancia del tema, la importancia, la manera de llevar a cabo las recomendaciones o aportaciones.
Se añade la bibliografía, que incluye las fuentes en las que se fundamentó el ensayo. Se colocan en orden alfabético, iniciando por el apellido y nombre del autor, luego el título del libro consultado, la editorial, país o ciudad y la fecha de impresión.
En un primer momento se puede indicar a los estudiantes que escriban un ensayo considerando los aspectos mencionados y escribiendo las partes separadas. De esa manera, paulatinamente se llega a estructurar un ensayo con todas las partes seguidas como si se tratase de un solo capítulo o de un solo artículo. No es necesario, entonces, que lleve el nombre de cada parte: introducción, desarrollo y conclusiones.
Fuentes de información
Danhke, citado en Hernández, Fernández y Baptista (2003:67) identifica tres tipos de fuentes de información:
* Fuentes Primarias: constituyen el propósito de la investigación bibliográfica y entregan al lector datos de primera mano. Ejemplo: libros, monografías, tesis, documentos oficiales, testimonios, documentales
* Fuentes secundarias: en este tipo ya se ha realizado un trabajo de interpretación, es decir, es información reprocesada de primera mano. Ejemplo: compilaciones, resúmenes, listado de referencias publicadas en un área de conocimiento en particular.
* Fuentes terciarias: son aquellos documentos que reúnen nombres y títulos de revistas y otras publicaciones periódicas, así como el nombre de boletines, conferencias y simposios, sitios web, entre otros.
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